Según cuenta la leyenda, el pronaos (entrada) del templo de Apolo en la ciudad de Delfos, albergarba la inscripción “ Conocéte a ti mismo ”. Quien entraba al Oraculo de Delfos en busca de la iluminación de Apolo o de una señal divina, estaba advertido desde su entrada que no habia más conocimiento que aquel que pudiera obtener dentro de sí. Apolo estaba pues dentro del hombre, y Apolo era a su vez el hombre mismo. Otras versiones han ampliado este aforismo, Édouard Schuré en su libro sobre los grandes iniciados de la antigüedad atribuye a los pitagóricos la frase: " Conócete a ti mismo y conocerás a los dioses y al universo ". En las antiguas tradiciones tanto de Oriente como de Occidente se ha forjado el pensamiento de que el hombre contiene todo el universo dentro de si y, a su vez, el hombre es un reflejo de Dios y de la creación. En la tradición Judeo Cristiana, el Genesis relata “ Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y h...
"Dios había creado el cielo, las nubes y cada una de las estrellas. Había hecho correr los ríos y crecer los bosques. Pero lo más importante había sido que con sus enormes dedos había sembrado por todas partes a los animales y a los mapuches. Mientras tanto, los dos hijos mayores de Antu (sol) y Cuyen (luna) crecían. Un día, quisieron ser como su padre, querían crear cosas y reinar sobre la tierra. Al ver que no podían comenzaron a criticar y a burlarse de él - hasta que Dios enfureció. Así, con cada una de las manos tomó a sus hijos de los cabellos y los dejó caer desde lo más alto del cielo sobre las cordilleras rocosas. Los cuerpos gigantescos se hundieron en la piedra formando dos inmensos agujeros. La madre Cuyen no aguantó (soportó) la angustia (tortura) de observar esa pelea y se puso a llorar lágrimas enormes que - poco a poco - comenzaron a inundar los profundos hoyos que en la caída habían hecho sus dos hijos. Así se formaron los lagos vecinos: el Lácar ...
Bueno, Compañeros, Compatriotas, Compadres, esto es un compendio de lo que yo considero mis oraciones de vida, échenles un ojo, de veras que valen la pena 1) Desiderata - Anónimo: Encontrado en un monasterio español Escucha entonces la sabiduría del sabio: “Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio. Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir. Di tu verdad tranquila y claramente; Y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso y amargado porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Interésate en tu propia carrera, por muy humilde que sea; es un verdadero tesoro en las cambiantes visicitudes del tiempo. Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está ...
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