Oráculo: Adelante, no temas no voy a morderte. Acércate y déjame que te vea. Madre mía ¡fíjate! el tiempo te ha tratado bien, eh!; ¿Cómo te encuentras? Neo: Yo… eh... Oráculo: Sé que no consigues dormir, ya hablaremos de eso. Ven esta vez siéntate a mi lado. Neo: Prefiero quedarme de pié. Oráculo: Cómo tu quieras. -Neo se sienta- Neo: Me ha apetecido sentarme. Oráculo: Lo sé. Oye... ¿Qué tal si empezamos con las obviedades? Neo: No eres humana, verdad? Oráculo: Sería dificil encontrar una obviedad mayor. Neo: A mi entender; tu eres un programa del mundo de las máquinas. Igual que él. Oráculo: Vas bien encaminado... Neo: Pero si eso es cierto, formas parte de este sistema. Otra forma de dominio. Oráculo: Continúa. Neo: Supongo que la pregunta más obvia es ¿Puedo confiar en ti? Oráculo: Premio. Es un conflicto, de eso no hay duda. Lo malo de la situación es que no tienes modo de saber si he venido a ayudarte o no; tu eres el que decide. Tu puñetera cabecita tiene que decidir si acepta lo...
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