La Serpiente Mapuche
"Dios había creado el cielo, las nubes y cada una de las estrellas. Había hecho correr los ríos y crecer los bosques. Pero lo más importante había sido que con sus enormes dedos había sembrado por todas partes a los animales y a los mapuches. Mientras tanto, los dos hijos mayores de Antu (sol) y Cuyen (luna) crecían. Un día, quisieron ser como su padre, querían crear cosas y reinar sobre la tierra. Al ver que no podían comenzaron a criticar y a burlarse de él - hasta que Dios enfureció. Así, con cada una de las manos tomó a sus hijos de los cabellos y los dejó caer desde lo más alto del cielo sobre las cordilleras rocosas. Los cuerpos gigantescos se hundieron en la piedra formando dos inmensos agujeros. La madre Cuyen no aguantó (soportó) la angustia (tortura) de observar esa pelea y se puso a llorar lágrimas enormes que - poco a poco - comenzaron a inundar los profundos hoyos que en la caída habían hecho sus dos hijos. Así se formaron los lagos vecinos: el Lácar ...




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